Estado de Tránsito

El salvoconducto falsificado costó carísimo pero no ha servido de mucho. Escribo desde el desguace, detrás de la frontera. Hasta aquí llega la cobertura de los aduaneros. Mañana, con el primer turno, lo intentaremos de nuevo.

El viejo Newman abre todos los días su colmado de emigrante despeinado. Jura que le embarcaron borracho en un mercante y que despertó en estas costas hace 52 años. Hoy su bote no estaba amarrado en el puerto. Sospecho que comeremos mal una temporada.

Faltan cinco minutos para el combate y no están en primera fíla. Hice al arbitro el gesto convenido pero no pareció entender la contraseña. Me aprieta la mascara, otra vez duele la espalda. ¡Y todo por esa maldita gringa!

Mis nietas me quieren mucho, sobre todo la pequeña. Estoy encantada con ellas y con sus maridos. Y ahora bisabuela ¿Que más puedo pedir? Pero no pienso abrir la puerta, no, que donde entra…

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