No time to write?

Viendo esta fotografía que hice unos días atrás en mi oficina (by the way, no está hecha con una cámara SLR ni con nada parecido, la hice con mi Iphone 4s y el nuevo lente OlloClip con angular, una maravilla, de hecho ya no soy photographer, sino, Iphoneographer… pero bueno, eso es tema para otra entrada), volví a reflexionar sobre un tema muy recurrente en los escritores que como yo, no son escritores a tiempo completo. Ese tema es precisamente, la falta de tiempo para escribir. Es raro encontrar un escritor, ya sea novel o consagrado, que no haya experimentado frustración en ese sentido, que no haya maldecido el trabajo o al jefe, a la universidad o a los profesores, o en general al esquema de vida preconcebido al que se le obliga a pertenecer y cumplir como una máquina programada para eso. Sólo tenemos que hacer algo de memoria para recordar una, dos, decenas de discusiones con nuestros amigos escritores, en grupos literarios, en puestas en circulación de libros (casi siempre de escritores reconocidos), en charlas (sobre todo cuando los conferencistas son escritores a tiempo completo), discusiones que más bien podrían encasillarse dentro de lo que llamaremos “infelices sueños de escritores que no pueden escribir a tiempo completo”. Por supuesto, lector empedernido al fin, no tuve que investigar mucho para dar con un libro que trata precisamente este incómodo tema. Alguien como yo, o como tú, que estás interesad@ por este asunto y que para colmo estás sacando del poco tiempo que te queda para leer esta entrada, cosa que agradezco infinitamente, se dignó en sacar los trapos al sol y escribir un tomo que aunque trata muchos otros temas, tiene dedicado todo un capítulo al objeto de mi reflexión. Se trata de “The five-minute writer” de Margret Geraghty. Aunque el libro en cuestión no ha merecido todavía el privilegio de pertenecer a mi colección personal de estudio o consulta recurrente, se podría decir que plantea muchos elementos interesantes, herramientas, y sugerencias que ayudarían a cualquier escritor, sobre todo a los aspirantes a robarles el tiempo al tiempo para escribir. Sin más, aquí les va un segmento de ese capítulo en cuestión: “¿No time to write?” Lean, desmenucen, critiquen y saquen sus propias conclusiones. En mi caso, he hecho lo propio, aprovechándolo para…para sacar tiempo y escribir esta entrada, por ejemplo.

“A student in my writer’s workshop recently complained that although she desperately wanted to write, she always found herself doing something else instead. ‘It’s finding the time,’ she said. ‘There just doesn’t seem to be enough of it.’

This is a common problem. It’s also a block. Successful writers are not usually people with time to fill. Successful writers are people whose need to write is greater than – or at least as great as – their need to do other things. Scott Turow was an attorney in a big-city law firm when he decided his urge to be a writer was too great to ignore. He wrote his first published novel, Presumed Innocent, as he commuted to his office every morning on the 7.39 a.m. Chicago and North Western train.

Consequently, when aspiring writers use lack of time as an excuse, it often suggests that there’s another deeper reason underlying their problem. This may be something of which the writers themselves may be unaware.

If you have this problem, try asking yourself what you have to gain from not writing. Everything we do in life has a pay-off on some level. This even applies to destructive or self-defeating behaviour. Take, for example, a woman – we’ll call her Brenda – who blames her husband and family for curtailing her ambitions. If only she hadn’t married a dominating man and had five children, she’d have been able to pursue her dream of becoming a marketing executive. It might be reasonable to ask here why, if Brenda was so keen to be a career woman, she married a man who told her what to do. All becomes clear when the children grow up, and a friend persuades Brenda to look for a job where she can work her way up. Unfortunately, Brenda now discovers she’s agoraphobic and can’t leave the house.

This exposes the root of Brenda’s problem. Contrary to her protestations, marriage and children actually protected her from getting into situations with which she couldn’t cope. Once that ‘restriction’ was removed, she was forced to invent another. Now, apply this to writing. Some people may be ‘too busy’ because what they really enjoy about writing is the idea of it. Thus, not writing relieves them of the need to face reality. Others may simply be afraid of failure. This is a reasonable fear. Dreams are precious and none of us want to have our dreams destroyed. If we can preserve the dream, fondly imagining that we, too, could be Stephen King or J. K. Rowling (if only we had the time) that’s the pay-off.

For my student, the underlying reason for not writing – which she discovered by doing the exercise which follows – was her feeling of guilt at doing something for her own enjoyment. In her childhood, she’d been taught that she must finish her work before indulging in pleasure. As a result, she had what practitioners in transactional analysis call an ‘until’ script:

‘After I retire, then I’ll be able to travel’.
‘OK, I’ll come out for a drink, but first I have to finish the washing-up.’ “

2 pensamientos en “No time to write?

  1. Gracias por esta entrada. En mi caso escribir es una actividad descubierta hace menos de un año, anteriormente nunca lo había hecho y , realmente, me resulta de lo más gratificante. He entrado en un mundo nuevo, percibido sensaciones diferentes y comparido experiencias. ¿Tiempo? pues poco , mi trabajo ( soy profesora de secundaria) no me dej mucho , mas no me agobio, lo hago cuando puedo o cuando creo que tengo una idea sobre un tema, en ésto tiene mucho que ver NETWRITERS.

    Un abrazo y miraré tu blog periódicamente, me gusta.

    • Me alegra que estemos en contacto por aquí también. Es un placer compartir estas experiencias. Creo que a todos no ha pasado lo mismo con esto de la literatura, escribir específicamente, es como una droga, luego que lo has probado es difícil dejarlo. Tal como dices, son muchas las sensaciones y experiencias que se experimentan en este maravilloso mundo. No creo que haya un arte más completo que este, somos escritores, pero sin nos da la gana podemos ser pintores, fotógrafos, músicos, científicos, matemáticos o hasta asesinos en serie, todo depende de la historia que queramos escribir y sus personajes. Y eso no tiene precio.
      Un abrazo y nos vemos en la otra dimensión de Netwriters.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s